A principios de los 90, los gemelos Simone y Amedeo Pace se encontraron en un restaurante italiano de Nueva York a dos estudiantes japonesas de arte llamadas Kazu Makino y Maki Takahashi. Así comienza la historia de una de las bandas más interesantes pero injustamente olvidadas de los últimos tiempos: Blonde Redhead. Las guitarras disonantes y el tono agresivo de sus primeros discos (que les llevó a ser comparados en no pocas ocasiones con Sonic Youth) se han ido suavizando con los años, pero han sabido conservar su sentido melódico excepcional y la personalísima voz de Kazu.
“23″, su último disco, es otro bellísimo tratado de melancolía y atmósferas densas que desde UNPM recomendamos encarecidamente. Como prueba, os dejamos este vídeo de su primer single homónimo:
